sábado, 6 de agosto de 2011

MANUEL RIVERA CAMBAS



Jorge Denegre Vught es persona bien conocida en trabajos de divulghación histórica. Fundador y Gerente General de "Editorial Academia Literaria", ha dado a la luz pública quince volúmenes agrupados bajo los títulos de Colección de Grandes Crónicas Mexicanas, Colección de Joyas Bibliográficas Mexicanas, Colección Reforma e Imperio y Colección de Documentos para la Historia de las Guerras entre México y Estados Unidos.
Francisco  GONZÁLEZ DE COSSÍO, ilustre bibliógrafo




Una de las figuras más valiosas de nuestra literatura nacional, en la segunda mitad del Siglo XIX, aunque seguramente de las menos conocidas, es la del historiador, político, periodista y orador jalapeño don Manuel Rivera Cambas, ingeniero y editor de los más bellos y amenos libros de aquella época romántica y viril.
Poseedor de una decidida vocación por la historia de México, amante de la patria y conocedor de sus auténticos valores, llevó una vida variada y fecunda en la que en el ejercicio de su profesión le brindó, también, la oportunidad de asomarse a las miserias de los pobres y a las esperanzas de los oprimidos.
Poco conocida es, en verdad, la obra de Rivera Camas. Fuera de su México Pintoresco, Artístico y Monumental y de su Gobernantes de México, pletóricas de bellas y melancólicas litografías que nos enseñan tiempos que no volverán, casi se ignora por completo su duro trajinar en las luchas políticas y su denodado valor y recia convicción liberal, demostrados mil veces en sus diversas actividades y en su periódico El Combate, que simbolizó su pensamiento, su esfuerzo y su decisión.
Sobrino del ilustre benefactor don Antonio María de Rivera, fundador en 1843 del Colegio de Jalapa, tomó las armas contra la invasión francesa, trabajó las minas de Pachuca, estableció el telégrafo electromagnético uniendo Yucatán con la capital de la república, viajó por España, Italia y Francia, aprendió a respirar aires de verdadera libertad y sirvió a su patria en el estudio, en la tribuna y en las letras.
Testigo de las múltiples discordias de partidos y facciones que la arruinaban, quiso tomar parte en la vida pública y se declaró por las ideas de la libertad y del progreso. Así combatió a Lerdo por el porfirismo; pero cuando, triunfante éste, no cumpliera las promesas de su bandera, se levantó contra la farsa, contra la opresión y luchó con un denuedo, con un valor y con una decisión que asombran.
Desengañado de la política y de sus falsos y precarios brillos, --como sucede en todo hombre de bien-- se refugió en los libros, como si en ellos y en los que dio a la luz pública, quisiera ver encontrado la imagen viva de lo que para su patria anhelaba su amargado corazón.
Es ciertamente digna de estudio la obra de Rivera Cambas. Ello será posible hoy en día gracias al trabajo de JORGE DENEGRE VAUGHT, que su autor da a la publicidad bajo el modesto y bien superado título de  "Apuntes para una Bibliografía de Manuel Rivera Cambas". Es su propósito el de realizar un doble objetivo: describir obras y artículos del escritor jalapeño y valorar su producción intelectual.
He aquí los dos presupuestos de la bibliografía moderna. Su descripción y su valoración que implican el conocimiento externo y el conocimiento interno de la obra literaria. A tal fin, Denegre Vasught divide el material bibliográfico en dos partes: uno, obras propiamente dichas, la mayoría de carácter histórico y II, artículos publicados en periódicos.
Correspondientes a la primera parte, el autor de los "Apuntes para una Bibliografía de Manuel Rivera Cambas". describe de visu once obras de las cuales las marcadas bajo los números 2, 4, 8. 9 y 11, representan trabajos históricos monumentales. Trátase de la Historia antigua y moderna de Jalapa, escrita en cinco voluminosos tomos; los Gobernantes de México, desde Hernán Cortés hasta Benioto Juárez, en cuyos dos tomos en folio, reúne su autor un inmenso caudal de noticias, ilustradas con preciosas litografías de los personajes de nuestra administración; La Historia de la Reforma Religiosa, Política y Social en México, obra de gran rareza y de la cual sólo se públicó el primer tomo; El México Pintoresco, Artístico y Monumental,  que entres grandes volúmenes nos muestra Rivera Cmbas, la estampa de un México romántico y añorado con litografías de lugares y edificios, muchos de ellos desaparecidos, y la Historia de la Intervención Europea y Norteamericana en México, y del Impr¿erio de Maximiliano, contenida también en tres tomos, y a cuya difícil y meritoria reedición, en seis volúmenes, sirve de magnífica introducción los  "Apuntes para una Bibliografía de Manuel Rivera Cambas". de Denegre Vaught, que comentamos.
Por lo que se refiere a la segunda división de la Bibliografía de las obras de Rivera Cambas, bajo el rubro de artículos publicados en periódicos, no podemos menos de admirar el ímprobo trabajo desarrollado por Denegre Vaught, al realizar una investigación que permite, por vez primera, la valoración de un escritor político y periodista de tan brillantes cualidades, como lo fue don Manuel Rivera Cambas.
De lo examen de sus más de trescientos seteta interesatísimos artículos, Denegre Vaught nos muestra al hombre público jalapeño, poseedor de una convicción y de una doctrina humana de los más altoa quilates, al periodista sincero que al despedirse del público y de sus amigos decía: "Si alguna vez aparece un periódico con el mismo nombre que el nuestro, no lo confundan tomándolo por "El Combate" que apareció en 1876. Cuando queramos resucitar sabremos usar la contraseña misteriosa que une a los independientes, a los que jamás doblamos la rodilla ante los tiranos." 
En fin, al hombre que por su actuación pública, como por su vida privada, merece nuestra lectura, nuestra admiración y nuestro respeto.*
Jorge Denegre Vught es persona biebn conocida en trabajos de divulghación histórica. Fundador y Gerente General de "Editorial Academia Literaria", ha dado a la luz pública quince volúmenes agrupados bajo los títulos de Colección de Grandes Crónicas Mexicanas, Colección de Joyas Bibliográficas Mexicanas, Colección Reforma e Imperio y Colección de Documentos para la Historia de las Guerras entre México y los Estados Unidos.

Felicitamos al señor Denegre Vaught por haber logrado con éxito unir con sus actividades la difícil tarea del editor con la del investigador.

México, D. F., agosto 7 de 1962.
Lic. Francisco González de Cossío.


*Compare el lector el Juicio que habrá de formarse de Rivera Cambascon el que malévola y procazmente ha divulgado Artemio del Valle Arizpe en su Historia de la Ciudad de México, según los relatos de sus crónicas. México, 1939, páginas 301 a 393.

jueves, 28 de julio de 2011

ASALTO Y CARTA A CALDERÓN DESDE LA CALLE DE MEDIZ BOLIO

¡ME ACABAN DE ASALTAR CERCA DE CUERNAVACA!

Por livingstonvaught
 
Estoy cierto que no lo creerán: sin embrgo,  el escritor debe contar con la complicidad del lector…y si no, pues que se considere apócrifo, falso o delirante, ¡diantre! Soy viejo. Ni modo que a los 75 años me digan que soy “maduro”.Ni estoy ni estaré jamás en ese estado de  dorada madurez de ricas frutas… Y mientras Lupita me llevaba a hacer una diligencia vi en la parte posterior de un autobús  un anuncio que decía:
“Pídeme y te daré. Toca a mi puerta y te abriré…”
¿Dios por qué no me escuchas?
Apenas ayer protestaba porque habían asaltado a mi hermano y le habían quitado un flamante auto.
Y ahora: ¡Me asaltan al mediodía, en una calle de Acatlipa y me despojan de mi bolsa, con todos mis documentos y dinero. Pareciera que estamos condenados a padecer, a encontrar trabas, obstáculos y que se empeñan en hacernos sufrir sólo porque queremos una entrevista con el Presidente de la República. A veces, ¡hasta creo que hay complot!
Pareciera que a veces ni Calderón ni  Dios  nos escuchan.  Me dicen que estoy loco,  que ni modo que seamos  los únicos a los que todo les pasa, a los que no quiere recibir Felipe de Jesús.
–TODO MUNDO QUIERE VER AL SEÑOR PRESIDENTE!, alegan…
Me dicen que nos falta  energía para seguir adelante cada día, preocupados o frustrados por lo que deseamos y no alcanzamos; por aquello que Dios se empeña en quitarnos o poner tan alto que parece imposible obtener. Que comprendamos que el Señor no está allí sentado en su Sillón esperando a que un ujier nos pase para que se levante, nos extienda la mano y nos pregunte por qué queremos vender la bibliogteca magnífica de nuestro padre.
¿Será la culpa de Dios?… y si es mi culpa, ¿por qué Dios no nos ayudas? ¿Por qué permites que unos pelafustanes nos quiten libros, carteras, bolsas, cámaras y cuanta cosa pretendemos llevar ante el Señor de los Pinos para demostrarle que sí, se trata de la mejor biblioteca mexicana y que merece estar en el Centro Cultural de la Ciudadela que Él se empeña en transformar en la Capital libresca del mundo. Detrás, en la Enciclopedia de México, ESTOY YO, sÍ
SEÑOR PRESIDENTE°
Inclusive me exhortan a presentar una querella ante el Ministerio Público de Morelos. Les contesto, enfurruñado, que ese ministerio no existe que ni es público ni privado; que no vivimos en un Estado de Derecho, que hace más de 6 meses mi hija presentó una denuncia de hechos delictuosos y le han dado vueltas, le han hecho promesas y la han vituperado, humillado, ofendido y se han burlado a carcajadas e la pobre niña ilusa que creía que había justicia en México.
–Mira muchachita ingenua, aquí no más pierdes el tiempo, la dignidad y la paciencia yendo a esos antros, cavernas de burrócratas cínicos:  todo está pletórico de  injusticias sociales que nos hacen sentir solos y desamparados; este mundo sí es cruel y cuando nos ha tocado probar tantito, un poquitín de sus crueldades, suele ser complicado reconocer el amor de Dios en las cosas que nos han quitado. Ser asaltado es tan natural en este país como la gripe asiática o tolteca.
Sí, mi queruida Om Shanti, como dicen las damas perrredista,priistas o panistas: “Es normal tener problemas, es normal que haya cosas que nos hagan sufrir, que nos duelan. A todos nos pasa más de una vez, los problemas y los sufrimientos son parte de la vida, lo que no es normal ni sano, es que los enraicemos en nuestro corazón, en nuestra vida, que no aprendamos a darle solución o salida, que no enfrentemos nuestro dolor y vayamos corriendo en círculos tratando de escapar de él.”
Es recontranormal que te asalten, que te quiten tus cositas, que te dejen encueros, que te despojen de autos,  libros y CÁMARAS (—¡cÁMARA, ACCIÓN!!) que no veas al señor ni en los Pinos ni en el Zócalo ni en ninguna parte. El Señor está en los Cielos y desde allí, de tan lejos, le es harto difícil divisar al país:  ¡Pobre México, tan lejos del cielo y tan cerca de la corrupción y de la MP que te pedía azul celeste y que te cueste y te apueste a que el ladrón que destruyó tu auto, Javier Ramírez<, se carcajee de que vayas y vengas de la ¿¿!¡¡!‘Procuraduría de la Injusticia y de la Impunidad!!!
Ante esta evasión y aprensión, Dios no tiene cabida, simplemente porque no te permites enfrentar la situación que te ha hecho sufrir, aquella de la que cuando salgas de tu error de que sí es posible que te haga justicia la MP y te reciba Calderón,  te fortalecerá; por que aquella oportunidad que no llega y tanto deseas, está opacando las que sí tienes  y no te has dado cuenta, por que no todo lo que deseamos en la vida al obtenerlo te dará la felicidad que esperabas. ¡¡TIENES LIBROS, MILES DE LIBROS, TONELADAS DE DECRETOS, FOLLETOS,  impresos, fascículos, proclamas, panfletos, catálogos, no importa que le caigan lluvias, rayos, centellas, se lo coman ratas, se lo roben rateros, los devoren polillas, se los intenten quitar los cazadores de tesoros bibliográficos de universidades  como éste que te acaba de escrirbir:
 Subject: New window Print all Expand all Collapse all documentos de la Compania Colonizadora de la Costa Oriental de Yucatan
 Estimado Dr. Lívingston Denegre-Vaught
 Mi nombre es John Gust y yo soy un estudiante de posgrado en la Universidad de California, Riverside. Yo soy un antropólogo y estoy haciendo mi  trabaja de campo por mi tesis en arqueología histórica. Estoy trabajando principalmente en la región de Yalahau en el norte de Quintana Roo investiga las industrias extractivas a finales del siglo 19 y 20 en especial chicle y palo de tinte. He visto su anuncio en personales.com sobre el documentos usted  esperaba que fuera pronto en la biblioteca del estado de Campeche. Estoy especialmente interesado en los materiales relacionados con la Compañía Colonizadora de la Costa Oriental de Yucatán. ¿Sería posible para mí para tener acceso a estos materiales? La entrada de la bibliografía que estoy haciendo referencia se copia a continuación. No sé dónde se encuentra, pero tengo la intención de estar en Campeche hasta mañana, pero puedo ampliar mi estancia aquí es necesaria. Yo, por supuesto, ser feliz para sufragar los costos asociados con la fabricación de los documentos disponibles.
 COMPAÑÍA COLONIZADORA/ DE LA/ COSTA ORIENTAL DE YUCATAN/ “S.A.” / (filetito)/ México, Mayo de 1896/ (filetito)/ (viñeta)/ MÉXICO/ IMPRENTA Y LITOGRAFIA MONTAURIOL SUCS. / Calle del Coliseo Viejo Núm. 6. /(filetito)/ 1896Cub. que reproduce datos de la portada en cuadro de doble filete.- Port.- v. en bl.- Texto: 3-32 pp.- Un mapa de la República Mexicana en el que se indican los terrenos pertenecientes a la Cía. Colonizadora de la Costa Oriental de Yucatán en 1896.- Un plano de la parte oriental de Yucatán indicando los terrenos de la propiedad de la Cía. Colonizadora de la costa oriental de Yucatán deslindados por la Comisión de Ingenieros de los señores F. Martínez y Cía. En 1896.- Cub. Post.- 22.7 x 16.5 cms. La Secretaría de Fomento, Colonización e Industria concede el permiso a los señores Faustino Martínez y Juan B. Martínez de traspasar a la Compañía Colonizadora de la Costa Oriental de Yucatán, el contrato celebrado con la mencionada secretaría el 14 de agosto de 1894, sobre compra, venta y colonización de terrenos baldíos en aquel estado. Los señores Manuel González Cosío, H. C. Waters, Ignacio de la Torre y Mier, e Indalecio Iñigo Noriega establecen los estatutos para la organización de la sociedad anónima de responsabilidad limitada, llamada: “Compañía Colonizadora de la Costa Oriental de Yucatán”. Esta sociedad fue constituida en la escritura pública otorgada el 2 de marzo de 1896, ante el notario público Ramón E. Ruiz. PROYECTO DE BIBLIOGRAFÍA COMENTADA de YUCATÁN y CAMPECHE. LDV/ge/06062002
Sinceramente
John Gust
Estudiante de Posgrado en Antropología
Universidad de California, Riverside
En U.S. 001-951-315-6033
En Mexico (hasta 17/7/2011) 001-951-313-7147
___________________________
 ¿Ves? Eres un viejo descontentadizo que no te das cuenta de lo que posees. ¿Qué importa que ese documento lo tengas refundido en algún rincón de tu inmensa b iblioteca y no lo puedas conseguir?  ¿Por qué si Conaculta, el gobierno de Campeche o Felipe Calderón  o el mismísimo Dios no te escucha o ayuda y pareciera que con el enojo de sentirte ignorado, pierdes de vista o le restas importancia a lo más valioso que un ser humano puede tener en la vida, que es amar y sudrir toda clase de asaltos, robos y menosprecios… ¡¡.AMA Y NO TE IMPORTE QUE TE DESPRECIEN DESDE EL PRESIDENTE HASTA LA CULTA DAMA DE LA CONACULTA¡¡¡
Te invito a que el día de hoy hagas una lista de las cosas buenas que tiene tu vida, estoy segura que te sorprenderás cuando descubras, que la mayoría de ellas, no se las has pedido a Dios, al Presidente o la Cultaconnacional  y sin embargo Él te las ha otorgado gratis, simplemente porque te ama.
— ¿Quién, el Presidente Calderón, me ha dado…?
—NO SEÑOR: DIGO QUE TE LAS HA DADO DIOS  SIN QUE SE LAS HAYAS PEDIDO!!!
—¡¡AH!!!
SÍ SEÑOR: Dios te ama, pobrecito viejito. Olvídate del asalto: estás vivo y aunque estés ahorita en el Hospital con un infartazo que ni Dios Padre te lo quita, por el sustote que te llevaste,  dale Gracias  Dios de que no sólo vives sino que escribes otra vez sobre tu asalto…
Si no encuentras nada bueno en tu vida, puedes compartirme tu historia, tal vez juntos podamos descubrir que Dios sí te escucha.No importa que el señor Presidente Felipe Calderón Hinojosa no tenga tiempo para ti y tus libracos….
 


martes, 26 de julio de 2011

EL CRONISTA DE LA CIUDAD DE MÉXICO ESCRIBE SOBRE JORGE DENEGRE

nocí a Don Jorge Denegre Vaught en 1971.
















Yo tenía quince años de edad y muy poco tiempo de haber iniciado la búsqueda de los libros que demandaba mi voracidad lectora y que luego utilizaba como instrumentos de trabajo. Varias personas que me habían hablado de Don Jorge y una de ellas, Don Gustavo Navalón, quien tenía su despacho en la calle de Donceles, me dio el consejo de buscarlo si quería conseguir dos libros que no se veían casi nunca en las librerías de viejo. Mi interés por ambos en ese momento era enorme. Uno de los dos era la Crónica dominica de Fray Hernando de Ojea,
de principios del siglo XVII aunque publicada de manera póstuma a principios del actual por la imprenta del Museo Nacional, gracias a los empeños del director de su biblioteca, Don José María de Agreda y Sánchez, insigne bibliófilo erudito del XIX mexicano. Ojea en su crónica describe a la ciudad de México y a la iglesia de Santo Domingo tal como la vio en 1607, con su cielo lleno de estrellas, su purpúreo amanecer, su primavera de fuentes plantas y flores, sus calles anchas y sus edificios majestuosos y entre ellos la referida iglesia, entonces llena de retablos renacentistas, artesonado mudéjar y una sacristía decorada con temas bíblicos por Simón Pereyns, Andrés de Concha y Francisco de Zumaya. El otro era el de los Conventos suprimidos de México de Manuel Ramírez de Aparicio. Una anciana tía mía me lo había regalado en la edición de Agüeros, pero yo deseaba tenerlo en la edición primera de 1861 pues contenía litografías magníficas que permitían imaginar los conventos desaparecidos: San Francisco, cuyo aspecto imaginaba gracias a los recuerdos de García Cubas, que lo visitó de niño, o el de la Piedad, cuya iglesia llegó hasta los años del presente para ser demolida y ocupada por la Octava Delegación.
 
 
Serían como las siete de la noche cuando salí de la escuela y me dirigí a casa de Don Jorge Denegre. Toda la tarde, en mi pupitre, me imaginaba los libros y empecé a preguntarme si no tendría otros que también buscaba. Llegando toqué el timbre y unos perros comenzaron a ladrar con tanta furia que me asusté; salió una muchacha y me preguntó si algo se me ofrecía y le expliqué mis motivos y le di mi nombre. Unos minutos después salió un hombre de pelo blanco vestido de traje con chaleco que me miraba extrañado. Comenzó por examinarme e interrogarme. Y así, tras la puerta, desde la calle le respondía sus múltiples preguntas. Le solicité el libro de Los Conventos y la Crónica de Ojea. Le dije que mi interés era obtener informaciones sobre el arte colonial y estuvimos hablando sobre retablos, conventos, iglesias y pintores. Así pasó hora y media. Me dijo que volviera otro día, pues tenía que buscar esos libros. Me fui feliz, no solamente por haber encontrado esas rarezas sino por haber conocido a una persona tan sorprendente, pues
 
Volví una semana después. Ahora, sí me invitó a pasar a su casa-biblioteca. Me sentí suspendido, encantado, impresionado con el espectáculo que ofrecían las habitaciones repletas de libros inconseguibles. Recuerdo la estancia principal con su Virgen de Guadalupe <de Cabrera> que fuera algún  día propiedad del padre Castillo y Piña, como luego me lo dijo, con sus anaqueles llenos de obras de historia regional y bibliografías de las que Don Genaro Estrada editara desde la Secretaría de Relaciones en los años veinte, colección que entonces me empeñaba en tener completa. Recuerdo el cuarto de arte e historia y el de obras mexicanas, donde, en esos años, el escritorio todavía servía para escribir. Las estancias de arriba estaban cerradas, lo cual picó mi curiosidad. Admirado, sorprendido, le enseñé los libros que iba a ofrecerle en canje y Don Jorge me mostraba a su vez los ejemplares del Ojea y de Los Conventos. El Alamán estaba en buen estado pero carecía del tomo V y los folletos y El Periquillo del "Pensador" le parecieron en mal estado. Cierto, tenían picaduras de polilla. Su ejemplar de Ojea estaba lavado y encuadernado de guinda por Castilleja y Los Conventos se hallaba completado con fotocopias, pero tenía completas sus litografías originales. Era tal mi ansia por tener y leer a mi antojo esos libros que no reparé en sus defectos. Sus ejemplares no eran perfectos y los míos tampoco, pero contenían lo que ambos siempre hemos considerado esencial en un libro: el texto completo, que en última instancia es lo que importa. Mi Alamán trunco lo había leído y lo había conseguido en quinientos pesos, cifra considerable para mí en esos días. Los folletos los había comprado en "Robredo" en una cantidad próxima a los mil pesos y esperaba obtener por ellos algún beneficio. El Lic. Denegre fue implacable y me dijo que si le daba mis libros y dos mil pesos me entregaría los libros que yo soñaba tener. Cerramos el trato y le pagué después, ya que me dio la facilidad de darle el dinero en una semana. Una persona me lo prestó y pude pagarle. Así empezó una relación que en muy poco tiempo se volvió amistosa y hoy día muy entrañable.
 
Don Jorge Denegre es un personaje único. Por su memoria, sus conocimientos en materia bibliográfica e histórica, su cultura general muy sólida, su amor a México, a los libros y al estudio, por su celo en la conservación del patrimonio bibliográfico nacional y sobre todo por su nobleza, su buen carácter y su raro sentido de la amistad fundado en la lealtad y la generosidad.
 



A Don Jorge le debo varios libros. Sin su ayuda jamás los hubiera escrito. Me refiero, más que nada, a la Bibliografía Novohispana de Arte y La ciudad y la Utopía en el Siglo XVI. Para el primero me dio todas las facilidades imaginables, desde consejos y fotocopias hasta originales maravillosos. En el segundo caso, me proporcionó el ejemplar del tratado del Alberti anotado de puño y letra del Virrey Mendoza, un libro impreso en París en 1512, pero leído en México en 1539 por Don Antonio, el primer Virrey de Nueva España. Esta joya increíble estuvo en mi poder todo el tiempo que ocupé en mi investigación hasta que luego lo doné a la Biblioteca Central de Antropología e Historia.
Yo tenía escasos recursos por mi edad y mi condición de estudiante de primero de preparatoria. Sin embargo, disponía ya de unos pocos libros para canje: cuatro tomos de la historia de Lucas Alamán, en su primera edición, del Pensador Mexicano, folletos en su mayoría.de libros sabía todo.
 
Los ratos que he pasado con  Don Jorge hablando de libros y de las cosas de la vida han sido muy formativos y las anécdotas que hemos vivido juntos para mí serán inolvidables. Don Jorge ha sido uno de mis mejores maestros pues me enseñó a aprender, a sentir pasión por la bibliografía y los libros y a reírme de muchas cosas. Aunque jamás se ha tomado en serio, pues es muy inteligente y tiene mucho sentido del humor, Don Jorge es uno de los más serios bibliógrafos de México; su trabajo sobre Rivera Cambas así lo demuestra. Su colección de Grandes Crónicas Mexicanas es un esfuerzo admirable, así como sus ediciones que ostentan el rubro de
Academia LiterariaHYPERLINK "http://personales.com/mexico/campeche/algrano/OBRAS%20HISTORICAS%20MEXICANAS.htm". Sus artículos históricos publicados en la Enciclopedia de México son prueba de su solidez en temas tan interesantes como el de la Piratería en el Golfo de Campeche.mexicano extraordinario.
 
Su obra escrita, sus esfuerzos por enriquecer las bibliotecas de México, su celo para denunciar saqueos, su honradez a toda prueba, la semilla que ha depositado en todos sus amigos y seguidores, sus conocimientos ya mencionados, que abarcan diversas materias, y su bondad, lo hacen acreedor a este homenaje y al reconocimiento de todos los que encontramos en él, a un hombre bueno, amigo y valioso como pocos. Vayan con estas palabras mis sentimientos de gratitud y admiración por este

martes, 14 de junio de 2011

LO MEJOR DE LA OBRA DE CUALQUIER GOBIERNO MEXICANO

BIBLIOTECAS, LIBROS Y CULTURA

martes 14 de junio de 2011

NUNCA EN LA HISTORIA EL ESTADO HABÍA COMPRADO TANTAS BIBLIOTECAS



Con la inauguración de la Biblioteca José Luis Martínez –ubicada en el emblemático edificio de la Ciudadela, sede de la Biblioteca de México José Vasconcelos—, el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta)-- dio inicio ayer a uno de sus proyectos culturales más ambiciosos: la adquisición de las bibliotecas privadas de destacados mexicanos que dedicaron gran parte de sus vidas a la conformación de acervos bibliográficos y documentales que preservan la memoria de México.

Con este proyecto, el de mayor envergadura en los dos años restantes del presente sexenio de gobierno, se buscará evitar que como ha ocurrido anteriormente las bibliotecas de reconocidos escritores, intelectuales y científicos salgan del país luego de ser adquiridas por universidades extranjeras.

Quedé muy impresionado con el modesto y claro, prístino discurso del Presidente Felipe Calderón. Me asombró la forma sencilla en que recordó sus días de estudiante de Derecho, en la Libre, cuando pasaba por el parque donde se encontraba la biblioteca que dirigía el inmortal filósofo José Vasconcelos. He aquí el vídeo completo de ese discurso que nos devuelve la confianza en un presidente que además de la "Guerra contra el Narco", es un hombre que ama la cultura, la promueve y la está salvando en estos momentos de crisis de valores.




En la ceremonia de inauguración de la biblioteca José Luis Martínez, el presidente Felipe Calderón entregó oficialmente a la sociedad mexicana el rico acervo reunido por el escritor, diplomático, historiador y bibliófilo José Luis Martínez a lo largo de siete décadas: 73 mil 500 obras, entre libros, colecciones y fondos hemerográficos digitalizados ya casi en su totalidad.

Este fondo, cuyo costo de adquisición fue de dos millones de dólares, ya puede ser consultado a partir de hoy jueves por los universitarios, los académicos y el público en general que se interese primordialmente en la literatura mexicana de los siglos XIX y XX, así como otros temas afines.




La memoria es frágil. Necesita amparo ante las constantes amenazas del tiempo. Los libros y los documentos del pasado están expuestos al rigor del polvo, al peligro de la dispersión, al persistente riesgo del olvido.

Por eso emociona ese afán de coleccionar libros y documentos a lo largo de su vida de gente tan prestigiada como la del Lic. Jorge Denegre Vaught Peña, historiador, bibliógrafo, poeta y editor de libros raros y antiguos, fundamentales para la historia de México, polígrafo como otros intelectuales que han dedicado sus esfuerzos a proteger los libros y los archivos que conforman la memoria de un pueblo.

Imposible olvidar a Carlos de Sigüenza y Góngora, quien puso en peligro su vida cuando entró al Palacio Virreinal cortando vigas y allanando puertas para salvar de las llamas las Actas del Cabildo durante el incendio que asoló a la Ciudad de México en 1692.



Igualmente conmovedora es la imagen de Benito Juárez durante la Intervención Francesa, marchando desde la capital hacia el Norte a paso lento, porque traía a cuestas 11 carretas que contenían los documentos del Archivo de la Nación.

Denegre Vaught y José Luis Martínez pertenecen a esa estirpe de hombres que han dedicado sus empeños a conservar la letra impresa, construyendo con pasión y paciencia sus ricas bibliotecas.

Él, con su modestia habitual, afirmaba ser parte de esa especie rara que son los que conservan los papeles.



Informó en conferencia de prensa Consuelo Sáizar, directora del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), que la biblioteca de José Luis Martínez en la Ciudadela será la primera de cinco que se crearán este año con el objetivo de resguardar el patrimonio literario e histórico de México.

"Inmersos en un mundo digital ya no hay una segunda llamada, si no guardamos las colecciones de papel hoy, mañana las perderemos", aseguró Sáizar.

Se instaló el Consejo Asesor de Adquisición de Bibliotecas, presidido por la propia titular del Conaculta e integrado por José Emilio Pacheco, Héctor Aguilar Camín, Enrique Krauze, Juan Villoro, José Moreno de Alba, Joaquín Díez Canedo y Jorge Volpi, entre otros bibliófilos.
José Moreno de Alba, Eduardo Matos Moctezuma. Javier Garciadiego, Enrique Florescano. Héctor Aguilar Camín. Margo Glantz, Juliana González, Enrique Krauze, Eduardo Lizalde, José Emilio Pacheco, Juan Villoro, Jorge Volpi, Joaquín Diez Canedo, Ernesto de la Peña; Luz Elena Gutiérrez de Velasco, Guadalupe Curiel, Gisela von Wobeser, Arturo Menchada, Louise noelle, Miguel Limón Rojas, Lorena Salazar, Alfonso de María y Campos y Teresa Vicencio son lops 24 integrantes del Consejo de adquisiciones.

Por eso, el hijo de José Luis Martínez dijo que "la biblioteca de mi padre será el inicio de un proyecto amplio de incorporar otras bibliotecas importantes, aunque esto no haya sido aún mencionado por doña Consuelo ni conozco yo los detalles, pero de cualquier manera estos planes me parecen en verdad excelentes."


Finalmente, expresó:

"Esta biblioteca significa mucho para nuestra familia y es una bella contribución a la cultura de México. ¡Qué bueno que se quedó en nuestro país y no fue a parar a alguna universidad norteamericana como ha sucedido con tantas otras colecciones!"
Y como no: ct>
¡¡Con los dos millones de dólares que el gobierno pagó por la colección de libros, la familia Martínez, compró tres 3 casas!!

martes, 8 de marzo de 2011

NUNCA EN LA HISTORIA EL ESTADO HABÍA COMPRADO TANTAS BIBLIOTECAS



Con la inauguración de la Biblioteca José Luis Martínez –ubicada en el emblemático edificio de la Ciudadela, sede de la Biblioteca de México José Vasconcelos—, el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta)-- dio inicio ayer a uno de sus proyectos culturales más ambiciosos: la adquisición de las bibliotecas privadas de destacados mexicanos que dedicaron gran parte de sus vidas a la conformación de acervos bibliográficos y documentales que preservan la memoria de México.

Con este proyecto, el de mayor envergadura en los dos años restantes del presente sexenio de gobierno, se buscará evitar que como ha ocurrido anteriormente las bibliotecas de reconocidos escritores, intelectuales y científicos salgan del país luego de ser adquiridas por universidades extranjeras.

Quedé muy impresionado con el modesto y claro, prístino discurso del Presidente Felipe Calderón. Me asombró la forma sencilla en que recordó sus días de estudiante de Derecho, en la Libre, cuando pasaba por el parque donde se encontraba la biblioteca que dirigía el inmortal filósofo José Vasconcelos. He aquí el vídeo completo de ese discurso que nos devuelve la confianza en un presidente que además de la "Guerra contra el Narco", es un hombre que ama la cultura, la promueve y la está salvando en estos momentos de crisis de valores.




En la ceremonia de inauguración de la biblioteca José Luis Martínez, el presidente Felipe Calderón entregó oficialmente a la sociedad mexicana el rico acervo reunido por el escritor, diplomático, historiador y bibliófilo José Luis Martínez a lo largo de siete décadas: 73 mil 500 obras, entre libros, colecciones y fondos hemerográficos digitalizados ya casi en su totalidad.

Este fondo, cuyo costo de adquisición fue de dos millones de dólares, ya puede ser consultado a partir de hoy jueves por los universitarios, los académicos y el público en general que se interese primordialmente en la literatura mexicana de los siglos XIX y XX, así como otros temas afines.




La memoria es frágil. Necesita amparo ante las constantes amenazas del tiempo. Los libros y los documentos del pasado están expuestos al rigor del polvo, al peligro de la dispersión, al persistente riesgo del olvido.

Por eso emociona ese afán de coleccionar libros y documentos a lo largo de su vida de gente tan prestigiada como la del Lic. Jorge Denegre Vaught Peña, historiador, bibliógrafo, poeta y editor de libros raros y antiguos, fundamentales para la historia de México, polígrafo como otros intelectuales que han dedicado sus esfuerzos a proteger los libros y los archivos que conforman la memoria de un pueblo.

Imposible olvidar a Carlos de Sigüenza y Góngora, quien puso en peligro su vida cuando entró al Palacio Virreinal cortando vigas y allanando puertas para salvar de las llamas las Actas del Cabildo durante el incendio que asoló a la Ciudad de México en 1692.



Igualmente conmovedora es la imagen de Benito Juárez durante la Intervención Francesa, marchando desde la capital hacia el Norte a paso lento, porque traía a cuestas 11 carretas que contenían los documentos del Archivo de la Nación.

Denegre Vaught y José Luis Martínez pertenecen a esa estirpe de hombres que han dedicado sus empeños a conservar la letra impresa, construyendo con pasión y paciencia sus ricas bibliotecas.

Él, con su modestia habitual, afirmaba ser parte de esa especie rara que son los que conservan los papeles.



Antenoche, informó en conferencia de prensa Consuelo Sáizar, directora del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), que la biblioteca de la Ciudadela será la primera de cinco que se crearán este año con el objetivo de resguardar el patrimonio literario e histórico de México.

"Inmersos en un mundo digital ya no hay una segunda llamada, si no guardamos las colecciones de papel hoy, mañana las perderemos", aseguró Sáizar.

Ayer mismo se instaló el Consejo Asesor de Adquisición de Bibliotecas, presidido por la propia titular del Conaculta e integrado por José Emilio Pacheco, Héctor Aguilar Camín, Enrique Krauze, Juan Villoro, José Moreno de Alba, Joaquín Díez Canedo y Jorge Volpi, entre otros bibliófilos.

Por eso, el hijo de José LÑuis Martínez dijo que "la biblioteca de mi padre será el inicio de un proyecto amplio de incorporar otras bibliotecas importantes, aunque esto no haya sido aún mencionado por doña Consuelo ni conozco yo los detalles, pero de cualquier manera estos planes me parecen en verdad excelentes."


Finalmente, expresó:

"Esta biblioteca significa mucho para nuestra familia y es una bella contribución a la cultura de México. ¡Qué bueno que se quedó en nuestro país y no fue a parar a alguna universidad norteamericana como ha sucedido con tantas otras colecciones!"
Y como no: ct>
¡¡Con los dos millones de dólares que el gobierno pagó por la colección de libros, la familia Martínez, compró tres 3 casas!!

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