miércoles, 25 de abril de 2012

LA BIOGRAFÍA DE DON JORGE, EN LA WIKI



Jorge Denegre Vaught Peña

De Wikipedia, la enciclopedia libre

Jorge Denegre Vaught Peña
Nacimiento29 de septiembre, 1916
Mamantel, Campeche
Fallecimiento28 de febrero, 1998 (81 años)
Ciudad de México
NacionalidadBandera de México México
OcupaciónHistoriador, Bibliófilo, Editor, Paleógrafo, Periodista, Polígrafo, Poeta.
CónyugeJulia María del Carmen Alcocer Méndez.
HijosManuel Augusto Walter Livingston; María Elena Gladys; Jorge Ramiro.
PadresThomas Levingston Baynes Vaught; Elena Peña Barrera.
Jorge Denegre Vaught Peña fue un abogado, historiador, bibliógrafo, paleógrafo, bibliófilo, editor, polígrafo y poeta mexicano. Nació en Mamantel, Campeche el 29 de septiembre de 1916 y falleció en la Ciudad de México el 28 de febrero de 1998.[1] [2]

Contenido

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[editar] Estudios

Estudió primaria en la ciudad de Mérida, Yucatán, en la "Escuela Modelo". Poco antes de ingresar al famoso internado peninsular, tuvo una experiencia maravillosa al encontrarse por vez primera en su vida en una biblioteca particular, en su afortunado caso, la perteneciente al célebre historiador yucateco Eligio Ancona. Cuenta en sus Memorias, que gozó ese día el privilegio de tener en sus manos libros que despertaron su enorme amor por cualesquier impreso, Las Mil y una Noches, una biografía de David Lívingston, y un libro de aventuras de Emilio Salgari, sobre románticos piratas. Como Vasconcelos, años antes, en su propia tierra natal, en el Instituto Campechano, entonces supo que consagraría su vida a la persecución del ideal de formar una gran biblioteca. Pero, tras esas horas de deleitosa lectura tuvo que despedirse de la hija del Maestro Ancona y lo llevaron ante su madre, la señora Elena Peña Viuda de Vaught --quien se hallaba convaleciendo de una operación en un hospital emeritense-- y luego lo condujeron al internado. En éste encontró en el Director, Don José G. Novelo, un padre afectuoso y severo que imprimió en el niño una proclividad al estudio, a la práctica de los deportes y un respeto a principios morales que sustituyeron la ausencia del Dr. Thomas Levingston Baynes Vaught , su padre fallecido tres años después de su nacimiento.
Allí mismo, entre otras actividades literarias, colaboró en el periódico El Modelista. Continuó sus estudios en el "Liceo Carmelita", en Ciudad del Carmen, Campeche. Ahí dirigió, en 1934 y 1935, las revistas El Estudiante Carmelita, Iris y Pro Patria. Tal como escribe José Rogelio Álvarez, al describir esta parte de la vida de Jorge Denegre Vaught, la crítica valiente y constante en contra del "reyezuelo" local, al que fustigaba frecuentemente con satíricos artículos que titulada "Los Vampiros del Civismo", le valió el destierro y tuvo que emigrar rumbo a la Ciudad de México junto con su joven esposa, Julia Alcocer Méndez, leal compañera de toda la vida, y su primogénito en sus brazos. En el centro de la gran ciudad, comenzó su carrera de librero, al obtener una generosa autorización del entonces Secretario de Educación Pública, el campechano Manuel Gual Vidal, para poner un improvisado tenderete para exhibir libros que previamente había leìdo, en el fondo del patio central del edificio recién inaugurado por José Vasconcelos. Esa modalidad de manifestar el conocimiento adquirido ante profesores, escritores e intelectuales que acudìan al edificio sede de la SEP -Secretaría de Educación Pública-, le valió buenas ventas y buenos amigos. Entretanto, continuó sus estudios en los cursos nocturnos impartidos por la Escuela Nacional Preparatoria dentro del Antiguo Colegio de San Ildefonso de la Universidad Nacional recién inaugurada por el ministro Vasconcelos. Posteriormente, cursó la carrera de Derecho (1945-1949) en la misma Universidad Nacional Autónoma de México.

[editar] Trabajo editorial y obra

Para sostener a su pequeña familia y continuar sus estudios,así como para hacerse acreedor de un pequeño fideicomiso que un tío (Georges Denegre) había negociado con su padre, el Dr. Thomas Levingston Baynes Vaught, y que condicionaba su entrega hasta que demostrara fehacientemente haber terminado una carrera universitaria, se dedicó a la compraventa de libros, terminando por establecer una pequeña librería a la que denominó "Rabrindranath Tagore" como un reconocimiento al gran poeta hindú, del que era devoto lector y quien había llegado a la Ciudad de México, invitado por Vasconcelos, habiéndole prometido que en cuanto pudiera tener una librería le pondría su nombre, lo que realizaría pronto, en la misma calle de Argentina, en el Centro Històrico, y en el mismo sitio donde fortuitamente se había fundado la primera Imprenta de América, en el S. XVI. Con el intenso estudio bibliográfico que el joven bibliófilo llevó a cabo para fortalecer su negocio librero, acabó por especializarse en Historia de México y otros aspectos de la cultura nacional a los que se consagró con un auténtico amor patriótico.
En 1955 fundó la Editorial Academia Literaria en la que publicó grandes obras históricas mexicanas. Comenzó esta tarea con la aparición de la crónica de Dávila Padilla con prólogo del inmortal polígrafo y bibliógrafo español Dr. Agustín Millares Carlo y con la publicación de la crónica franciscana de la Provincia de San Pedro y San Pablo de Michoacán escrita por Fray Alonso de la Rea, cubrió la editorial la primera mitad del programa que se fijó para su colección de Grandes Crónicas Mexicanas. Todos los historiadores y estudiosos de la época colonial saben de la extraordinaria rareza de esas obras que eran casi desconocidas. El ejemplar que utilizó Jorge Denegre para la reproducción facsimilar de la crónica michaocana perteneció a la maravillosa biblioteca de libros antiguos mexicanos del notable bibliófilo Martín Carrancedo. A propósito del coleccionista, el historiador Denegre-Vaught escribió en la Introducción de la obra citada: "Al mencionar a la biblioteca Carrancedo no puedo dejar de señalar que me invade una tristeza profunda que se deriva de un sentimiento intenso de índole nacional. Don Martín fue a la vez un apasionado bibliófilo, un eminente hombre de negocios y uno de los fundadores de la industria mexicana.
"Durante alguno de sus viajes a España, asesorado por el grupo de sus amigos intelectuales, entre los que destacan Luis Araquestain y ya en contacto con los más notables libreros anticuarios españoles adquirió una considerable cantidad de libros e impresos coloniales mexicanos o de otros diversos lugares, todos ellos referentes a México en general y a América. La mayoría estaban relacionados con los temas de la conquista, evangelización, exploración y gobierno de las Indias Occidentales. No faltaban una primera edición de las Décadas de Herrera de la Monarquía de Torquemada, de Fernando de Oviedo, de los ''Tratados de las Casas" de Vetauncourt, de López de Cogolludo, de González de la Puente, etc., etc. Este extraordinario lote fue transportado de inmediato a su biblioteca en la ciudad de México, luego de las dificultades inherentes a las barreras aduanales. Otros viajes y envíos directos de libreros europeos y norteamericanos y adquisiciones a diversos libreros nuestros, enriquecieron su hiblioteca a tal grado que puedo afirmar que llegó a ser la más completa biblioteca particular de temas mexicanos que hubo en esta época en la República. Sin embargo, un día me sorprendió una noticia: don Martín tomó la resolución de vender su biblioteca y me comisionó para hacer las listas de sus diversas colecciones y ponerlas de inmediato a la venta. Tuve que hacerlo y confieso, que lo que yo deseaba era realizar un catálogo bibliográfico razonado de las obras y publicarlo.
"Terminadas la listas de las diversas colecciones que integran el conjunto, la biblioteca fue puesta en venta. Numerosos historiadores, bibliófilos y funcionarios del gobierno tuvieron la oportunidad de visitarla sin resolver absolutamente nada. Yo tomé particular empeño en que la Biblioteca Nacional adquiriera los acervos de la colección colonial y que la Biblioteca Central de la UNAM, los que corresponden al período de Independencia. En mis Memorias particulares que estoy a punto de terminar, narro detenidamente lo que corresponde a este asunto. Sólo puedo decir que logré que Don Martín accediera a que lo que correspondía al parte colonial se vendiera a la Biblioteca Nacional en dos pagos anuales y que ésta ya tenía un presupuesto que permitía la compra en esas condiciones. Añado que a pesar de mis idas y venidas esto no se pudo lograr y se perdió la oportunidad por falta de interés. Lo mencionado resalta el mérito que tiene la publicación de esta colección de Grandes Crónicas Mexicanas para cuya difusión y conocimiento esperamos seguir adelante."
JORGE DENEGRE VAUGHT PEÑA.   
  • En la Colección de Grandes Crónicas Mexicanas publicó Historia de la fundación y discurso de la provincia de Santiago de México de la Orden de Predicadores, de Fray Agustín Dávila Padilla, con un erudito estudio de Millares Carlo. Primera de una serie de crónicas las cuales, por su importancia capital como fuentes para la historia antigua de México, por su extraordinaria rareza en el mercado de libros y por el exagerado precio de una especulación inmoderada les impone, han de constituir para el acervo, tanto del estudioso como del aficionado a la historia, una valiosa adquisición. Por su singular hermosura como por su imponente majestad, se editó en facsímile. Fue asesor bibliográfico el Dr. Agustín Millares Carlo, bibliógrafo de prestigio universal. En la advertencia preliminar del propio Dr. Millares se asienta: “Se ha elegido para la reproducción, hecha con toda diligencia y cuidado, la segunda edición, que publicada en 1625 por Juan de Meerbeque en Bruselas, corrió con dos portadas distintas. Hánsele adicionado la Tabla de los Capítulos Particulares y la Suma de los Capítulos Celebrados en la Provincia, partes que fueron omitidas en la citada segunda edición; la Suma aparece ahora completada hasta 1858 por benevolencia del sabio religioso y escritor Fray Vicente Beltrán de Heredia, de la Orden de Predicadores. El prólogo que sigue a esta advertencia consta de dos partes: I. Noticias Biográficas del autor, en las que esperamos haber utilizado algunas especies nuevas acerca de las tres etapas, particularmente la primera, de la vida del padre Dávila Padilla... II.- Estudio bibliográfico de los escritos de nuestro autor... “Además, la obra incluye tres índices: I.- Índice de Capítulos de la Provincia de Santiago. II).- Índice de personas y lugares. III).- Índice general de la obra. La edición fue de 500 ejemplares en papel biblios de 52 kilos. A la fecha, quedan sólo unos cuantos ejemplares; estamos a punto de declarar agotada la edición.
Historia de la provincia de la Compañía de Jesús de Nueva España de Francisco de Florencia;prólogo de Francisco González de Cossío.
Esta reedición es el primer tomo de la que sobre la materia debemos a Florencia, por no haber sido impreso el resto de la obra, que a la fecha debemos considerar perdido. La historia contiene rica documentación que con acierto la ilustra éste que es uno de los más prolíficos escritores de ese grupo brillante y barroco de la segunda mitad del Siglo XVII, en que descuellan Sigüenza y Góngora, Juana Inés de la Cruz, Baltasar de Medina, Francisco Betancourt y otros, todos ellos nuncios de un México que se encuentra plena y definitivamente cincuenta años después. Dentro de la general importancia que la obra de Florencia tiene para el investigador o para el amante de las glorias de la patria, es verdaderamente apasionante, y a ella consagra buena parte de su atención y de su libro, la cuestión relativa a los colegios, en que tanto descollaron los jesuitas.
La obra contiene en su edición facsimilar, relación de las obras citadas o consultadas, el prólogo y las bibliografías de las obras del P. Florencia; siete láminas en color, reproduciendo obras del mismo autor; reproducción de la obra de 1694 y tres índices: de los libros y capítulos de la historia; índice de las cosas notables e índice onomástico complementario.
La edición constó de 500 ejemplares numerados, impresos en papel biblios de 52 kilos.
Historia de Yucatán de Fray Diego López de Cogolludo,Madrid 1688, con un tomo in separatta, de prólogo, notas y acotaciones de Jorge Rubio Mañé). Dos tomos. Esta reedición es el primer tomo de la que sobre la materia debemos a Florencia, por no haber sido impreso el resto de la obra, que a la fecha debemos considerar perdido. La historia contiene rica documentación que con acierto la ilustra éste que es uno de los más prolíficos escritores de ese grupo brillante y barroco de la segunda mitad del Siglo XVII, en que descuellan Sigüenza y Góngora, Juana Inés de la Cruz, Baltasar de Medina, Francisco Betancourt y otros, todos ellos nuncios de un México que se encuentra plena y definitivamente cincuenta años después. Dentro de la general importancia que la obra de Florencia tiene para el investigador o para el amante de las glorias de la patria, es verdaderamente apasionante, y a ella consagra buena parte de su atención y de su libro, la cuestión relativa a los colegios, en que tanto descollaron los jesuitas.
La obra contiene en su edición facsimilar, relación de las obras citadas o consultadas, el prólogo y las bibliografías de las obras del P. Florencia; siete láminas en color, reproduciendo obras del mismo autor; reproducción de la obra de 1694 y tres índices: de los libros y capítulos de la historia; índice de las cosas notables e índice onomástico complementario.
La edición constó de 500 ejemplares numerados, impresos en papel biblios de 52 kilos.
Crónica de la Santa Provincia de San Diego de México de Balthasar de Medina, México 1682, prólogo de Fernando Sandoval. Esta reedición es el primer tomo de la que sobre la materia debemos a Florencia, por no haber sido impreso el resto de la obra, que a la fecha debemos considerar perdido. La historia contiene rica documentación que con acierto la ilustra éste que es uno de los más prolíficos escritores de ese grupo brillante y barroco de la segunda mitad del Siglo XVII, en que descuellan Sigüenza y Góngora, Juana Inés de la Cruz, Baltasar de Medina, Francisco Betancourt y otros, todos ellos nuncios de un México que se encuentra plena y definitivamente cincuenta años después. Dentro de la general importancia que la obra de Florencia tiene para el investigador o para el amante de las glorias de la patria, es verdaderamente apasionante, y a ella consagra buena parte de su atención y de su libro, la cuestión relativa a los colegios, en que tanto descollaron los jesuitas.
La obra contiene en su edición facsimilar, relación de las obras citadas o consultadas, el prólogo y las bibliografías de las obras del P. Florencia; siete láminas en color, reproduciendo obras del mismo autor; reproducción de la obra de 1694 y tres índices: de los libros y capítulos de la historia; índice de las cosas notables e índice onomástico complementario.
La edición constó de 500 ejemplares numerados, impresos en papel biblios de 52 kilos.
Teatro Ecleseástico de la primitiva iglesia de las Indias Occidentales, vidas de sus Arzobispos, Obispos y cosas memorables de sus Sedes, Madrid 1645-1555, de Gil González Dávila. Prólogo enjundioso de Agustín Millares Carlo.
Crónica de la Orden de N.S.P.S. Francisco, Provincia de San Pedro y S. Pablo de Michoacán. México 1643. Introducción de Manuel Septién y Septién. Índices de Livingston Denegre Vaught. México, 1991. El cronista Larrea “dedica a su tierra natural varios capítulos que constituyen una preciosa relación de Querétaro del siglo XVII. En realidad, es la única fuente sobre los sucesos de esa época. Esta crónica es difícil de encontrar en nuestro país, ya que por el descuido de nuestras bibliotecas y como consecuencia del paso del tiempo, aunado a razones económicas, prácticamente están extinguidas las fuentes de historia. Nuestros libros fundamentales y rarísimos se encuentran en las bibliotecas principales de Europa y de Estados Unidos”. Explicó lo anterior el Dr. Lívingston Denegre-Vaught Alcocer, profesor titular del Área Semiológica de la Carrera de Comunicación del Departamento de Educación y Comunicación de la División de Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Xochimilco. El Boletín Informativo de esa institución publicó el día 9 de noviembre, de 1992 una extensa entrevista sobre esta obra.
Con esta crónica la Editorial Academia Literaria llegó a la primera mitad del programa que se fijó para su Colección de Grandes Crónicas Mexicanas. Esta empresa cultural fue fundada por el padre del Dr. Lívingston Denegre Vaught, Lic. Jorge Denegre Vaught Peña, hace 50 años, con el propósito de aportar a la historia del país libros esenciales para el conocimiento de nuestro pasado.
El Dr. Lívingston Denegre Vaught, colaboró en la reproducción facsimilar de esta crónica que perteneció a la maravillosa biblioteca de libros antiguos mexicanos del notable bibliógrafo don Martín Carrancedo. Su trabajo consistió en hacer el índice, construyó la tabla de contenidos de manera que el lector encuentre una rápida referencia de los principales personajes, lugares y materias que vienen en la obra. De esta manera coadyuva a que un experto en asuntos de Michoacán, pueda encontrar las referencias fácilmente. El historiador comienza por leer el índice que naturalmente ha sido trasladado del español del S. XVI al lenguaje moderno a través de un estudio paleográfico. Además se consignan datos geográficos; toponímicos, biográficos y, en fin, se hace un resumen de cuestiones esenciales.
Quedaron sin publicarse: Crónica Apóstolica y Seráfica de todos los Colegios de Propaganda Fide de esta Nueva España.de Fray Isidro Félix de Espinosa. Primera Parte. México, 1746. Crónica Seráfica y Apóstolica del Colegio de Propaganda Fide de la Santa Cruz de Querétaro en la Nueva España. de Fray Juan Domingo Arricivita Segunda Parte. México 1792. Crónica de la Orden de N.P.S.Agustín, en las Provincias de la Nueva España. México, 1642.de Fray Joan de Grijalva. Historia de la Provincia de San Vicente de Chyapa y Guatemala de la Orden Ntro. Glorioso Padre Santo. Domingo. Madrid, 1619. Prólogo de Agustín Millares Carlo. Teatro Mexicano. México, 1697. Menologio Franciscano. Tratado de la Ciudad de México. Tratado de la Ciudad de Puebla. Dos tomos, de Fr. Agustín de Vetancourt. Crónica Histórica-Religiosa de la Provincia de la Compañía de Jesús en México. México, 1896, de Andrés Pérez de Rivas. No obstante, Jorge Denegre Vaught Peña contaba no sólo con las obras que serían litografiadas en offset sino con los estudios que habían sido preparados por eruditos en cada materia.

  • En la colección Reforma e Imperio, se publicaron: Don Juan Álvarez; José María Lafragua político y romántico e Historia de la intervención y del imperio de Maximiliano de Manuel Rivera Cambas.
  • En la colección de Joyas bibliográficas mexicanas: Rasgo breve de la grandeza guanajuateña.
  • En la colección de Guerras de México con Estados Unidos, Exposición al Público sobre los asuntos de Texas de Esteban F. Austin y Las siete guerras por Texas de Pablo Herrera Carrillo.
  • En Testimonios documentales de México, Ricardo Flores Magón y su actitud en la Baja California, de Jesús González Monroy.
En 1962 publicó la Bibliografía de Manuel Rivera Cambas, de la que es autor, habiendo recibido críticas muy favorables de Europa, Estados Unidos y de historiadores nacionales como Francisco González de Cossío, por la erudición desplegada en este trabajo monumental.
En {(1964)} dio a la luz pública, en coedición con el World Press Institute y con introducción, prólogo y proemio de Antonio Pompa y Pompa, Harry W. Morgan y Antonio Carrillo Flores, a la sazón embajador de México en los Estados Unidos, La Eterna Antorcha de Arlington de su hijo Manuel Augusto Walter Livingston Denegre Vaught Alcocer.
En 1989. Conaculta, el Instituto Nacional de Antropología e Historia y la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, le hicieron un reconocimiento en el Palacio Nacional de la Ciudad de México, en ocasión de la conmemoración de los 450 años de la imprenta en México. En el evento dedicado a las facetas Dde Jprge Denegre Vaught de historiador, bibliógrafo, bibliófilo y coleccionista de obras señeras para los anales históricos de la nación y, fundamentalmente, librero anticuario, rindieron testimonio de su trabajo bienhechor, junto con otros personajes notables como Antonio Pompa y Pompa, Fernando Benitez, José Rogelio Álvarez, Guillermo Tovar y de Teresa, Alejandro Ainslie, Yolanda Mercader y otros amantes de los libros.
En ese mismo año 1989 escribió junto a Elías Trabulse, Miguel León Portilla, Virginia Armella y otros autores el libro El galeón del Pacífico, que versa sobre las piraterías ocurridas en nuestro territorio y sobre ese mar. Fue editado por el gobierno del Estado de Guerrero.

[editar] Obras inconclusas

Al morir en la Ciudad de México el 28 de febrero de 1998, dejó inconclusos:
Colaboró en 'México en la Cultura' y estuvo a cargo de todo lo relacionado con el Estado de Campeche en la 'Enciclopedia de México'.[3]
Se le consideró como uno de los bibliógrafos, libreros e historiadores mexicanos más reputados del siglo XX.

[editar] Referencias y notas

  1. [1] (Consultado para obtener datos biográficos de Jorge Denegre Vaughtel 13/07/2010)
  2. Denegre Vaught Peña, Jorge (2007). Piraterías en la Nueva España (1a. edición). México: Banorte, Gobierno del Estado de Campeche. ISBN 978 968 9324 26 3.
  3. Nota: Da cuenta de ello el editor de la Enciclopedia de México, José Rogelio Álvarez, en el prólogo que ha escrito para el libro de Jorge Denegre, Piraterías en la Nueva España.

[editar] Bibliografía

  • Álvarez, José Rogelio, (1978). «Tomo IV», Enciclopedia de México, pp. 2208-2209.
  • Jorge R. Denegre Vaught Ramírez; Fundación Nueva Academia Literaria (12 de noviembre). «Jorge Denegre Vaught Peña por Jorge R. Denegre Vaught Ramírez» (en español)
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martes, 24 de abril de 2012

ESTAMOS EN CONTACTO CON EL CANADÁ PARA EVITAR TAL DEPENDENCIA

Presentación del libro, "Dependent America? How Canada and Mexico Construct US Power".

El Centro de Diálogo y Análisis sobre América del Norte (CEDAN)
Se complace en invitarlo a la presentación del libro del Dr. Stephen Clarkson titulado:
“Dependent America? How Canada and Mexico Construct US Power”
Lunes 27 de febrero de 2012
18:00-19:30 hrs.
Tecnológico de Monterrey, Campus Ciudad de México.
Sala de Consejo CIEF
(Edificio de Biblioteca, planta baj

AYER FUE EL DÍA DEL LIBRO



La celebración del día del libro se remonta a principios de siglo. La historia del libro se hace festiva y surgen actividades literarias en toda España. Hoy, el día 23 de Abril se celebra en todo el mundo, el día del libro internacional.

El Origen del día del libro se remonta a 1930. El 23 de abril de 1616 fallecían Cervantes y Shakespeare. También en un 23 de abril nacieron – o murieron – otros escritores eminentes como Maurice Druon, K. Laxness, Vladimir Nabokov, Josep Pla o Manuel Mejía Vallejo. Por este motivo, esta fecha tan simbólica para la literatura universal fue la escogida por la Conferencia General de la UNESCO para rendir un homenaje mundial al libro y sus autores, y alentar a todos, en particular a los más jóvenes, a descubrir el placer de la lectura y respetar la irreemplazable contribución de los creadores al progreso social y cultural. 

La idea original de esta celebración partió de Cataluña, del escritor valenciano Vicente Clavel Andrés, proponiéndola a la Cámara Oficial del Libro de Barcelona. Poco después, en 1930, se instaura definitivamente la fecha del 23 de abril como Día del Libro mundial, donde este día coincide con Sant Jordi (San Jorge), patrón de Cataluña y Aragón y es tradicional que los enamorados y personas queridas se intercambien una rosa y un libro.

El día del libro.



El Día del Libro fue propuesto por la Unión Internacional de Editores (UTE), y presentada por el gobierno español a la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco). En 1995, se aprobó proclamar el 23 de abril de cada año el "Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor".

Actividades del día del libro


El éxito de esta iniciativa y la creación de actividades sobre los libros depende fundamentalmente del apoyo que reciba de los medios interesados (autores, editores, libreros, educadores y bibliotecarios, entidades públicas y privadas, organizaciones no gubernamentales y medios de comunicación), movilizados en cada país por conducto de las Comisiones Nacionales para la UNESCO, las asociaciones, los centros y clubes UNESCO, las redes de escuelas y bibliotecas asociadas y cuantos se sientan motivados para participar en esta FIESTA MUNDIAL.

Por un día dedicado al libro en todo el mundo nació el Día Mundial del Libro.





   23 de abril lo más seguro es que regales un libro a alguien. No es fácil acertar y un buen consejo valdrá más de lo que pensamos

domingo, 1 de abril de 2012

libros idos y saqueadores venidos

En 1948, ofreció Manuel Porrúa en su catálogo Bibliográfico, el único ejemplar conocido en perfecto estado y encuadernado en pergamino, del SUMARIO DE LAS INDULGENCIAS, PERDONES Y GRACIAS ESPIRITUALES QUE GANAN LOS QUE LLEVAN LA CINTA DEL GLORIOSO PADRE SAN AGUSTIN, cuyo autor es Fray Marcelo de Lebrija y fue impresa por Pedro Ocharte en 1589. El precio asignado fue de tres mil dólares.



De los datos y referencias consignados, el lector habrá sacado la conclusión de que las cotizaciones de los impresos mexicanos del siglo XVI son sumamente estimativas y, por regla general, arbitrarias, quedando al juicio del poseedor de las obras. Su rareza queda patente en el hecho de que solo muy contados libreros y grandes coleccionistas la han poseído. De estos últimos, debemos recordar al banquero y al bibliófilo, don Salvador Ugarte, que con grandes esfuerzos, paciencia y mucho dinero, logrò reunir su brillante colección de más de 60 incunables mexicanos que actualmente forman fondo especial en la biblioteca del  Instituto Tecnológico de Monterrey, Nuevo León. Mucho se ha especulado sobre si la biblioteca del señor Ugarte fue donada o adquirida por la institución aludida  por un precio mayor del millón de pesos. Don Carlos  Linga, bibliófilo natural de Hamburgo y que residió muchos años entre nosotros donò su biblioteca a ciudad natal con la cual se constituyo la Biblioteca Linga.

Con ete triste hecho, puede llegarse a la conclusiòn que el patriòtico alemàn llegò para comprar libros raros, antiguos y fundamentales para la historia de Mèxico y que una vez que formò una biblioteca de gran magnitud, decidiò llevàrsela para su tierra.

¿Por què? El señor Linga fue amigo de mi padre. Y le comentaba horrorizado del estado de descuido y abandono en que el Gobierno tenìa sus principales acervos. El no podìa tolerar que su colecciòn adquirida con sacrificios fuese a dilapidarse en manos de gentes que no sabìan o no podían resguardar verdaderos tesoros bibliogràficos. Amaba más al libro que al dinero. Se ve por la sencilla razòn que no recibió un quinto por su gran biblioteca: la obsequiò al pueblo de Hamburgo.

Donar en Mèxico significa que las fuentes primordiales para el estudio de nuestro pasado--por el cual somos el PRESENTE-- se queden embodegados en cajas fràgiles de cartòn pasto de ratas y polillas.. Pues el gobierno de Calderòn preferirà mil veces gastar en armas, bayonetas, càrceles, inversiones bélicas para combatir a sus hermanos, que en libros y anaqueles dignos para preservarlos.


 

Por eso, aunque no se sepa con claridad meridiana si la riquìsima colecciòn de libros fundamentales de la Biblioteca del Tecnlògico de Monterrey fue donada o comprada, lo cierto es que no sólo esa institución--fundada por ricos prohombres regiemontanos-- sino otros talentosos empresarios de esa ciudad moderna tambièn estàn invirtiendo importantes sumas para adquirir los tesoros culturales de la naciòn.

viernes, 30 de marzo de 2012

¿PORQUÉ SEÑOR SE VAN LOS LIBROS Y LOS TALENTOS?



EN LOS CATÁLOGOS DE LA VENTA de la BIBLIOTECA MEXICANA de don Nicolás León efectuada en los años de 1896 se señalan 22 impresos  del Siglo XVI.
La Bibliotca particular del señor don José María  de Agreda Sánchez  contenía cuando menos 35 incunables mexicanos, todos los cuales fueron vendidos después de su muerte, muchos comprdospor el librero Pedro Robredo. De estos adquirió el olibreri Wagner un buen número.
El Confesionario  breve de Lengua Mexicana y Castellana, compuesto pór el muy  R.P. fray Alonso de Molina,}
} fue vendido en 1915 por la Librería de Porrúa Hermanos, el ejemplar único que se conoce – según la autorizada opinión del doctor don Agustín Millares Carlo, impreso en 1569 por Antonio de Espinosa, perteneción primeramente a don Genaro García. Posteriormente fue adquirido por el librero y bibliófilo madrileño Antonio Graiño y, más tarde,  por don Manuel Porrúa, quien lo anuncia  wn au ctálogo anteriormente citado, en la cantidad de 8 mil dólares.
Esta elevada cotización corresponde, sin embargo, a la rareza y carácter único de la obra.La primera edición de esta obra fue fue impresa en 1565.
La Opera Medicinalia…de Francisco Bravo, médico mejucano, impresa por Pedro Ocharte  en 1570, es el primer libro de medicina publicado en América. Poseyó ejemplar perfecto, según Wagner, don José Sancho Rayón y la Biblioteca Pública de Nueva York  posee uno defectuoso. La Biblioteca Lafragua de Puebla posee un ejemplar, el cual fue robado dos vecesy dos veces devuelto. La última por un librero extranjero que lo habrá comprado en elevada suma. 

La Summa y Recopilación de  Cirugía , con un arte para sangrar, muy provechosa, de Alonso López de Hinojosa, , impresa por Antonio Ricardo  en 1578, es otro libro rarísimo , del cual sólo se conocen ejemplares en la Biblioteca del Instituto Tecnológico de Monterrey, procedente de la Biblioteca Ugarte y en la Biblioteca de San Marino, California.. Este último perteneció a la Biblioteca Agreda  y fue vendido por Robredo en 1922, en 600 pesos.
La segunda edición  de esta obra, aumentada, se hizo en 1595 por Pedro Bailly. El ejemplar del Museo Británico pr4ocede del Padre Fischer y fue vendido en 80  libras.  El otro ejemplar conocido existe en la J. Carter Brown  y fue adquirido  Macs’  Bross,  en  750 libras  en 1926.    


En 1579, se imprimió , también por Ricardo, el  Tractdo Brevde de Anathomia (sic), de Cirugía y de algunas enfermedades que más comúnmente suelen haver en esta Nueva España compuesta por el muy reverendo padre fray Agustín Farfán, Doctor en Medicina…
Faltan muchas bibliotecas que han abandonado el país y que, gracias a Dios, están mejor preservadas, cuidadas y disponibles para los estudiosos que si estuvieran en nuestro país.  

Ni modo que no esté muy claro que el abandono en que el gobierno tiene a sus propios acervos y el descuido proverbial en que se hallan los tesoros bibliográficos en nuestras bibliotecas púbicas, tiene mucho que ver con IGNORANCIA (DÍGAME USTED SI CALDERÓN TIENE CULTURA LIBRESCA SI CUANDO LE PREGUNTAN
 ¿CUÁLES LIBROS HA LEÍDO?, SE REFIERE A ¡¡DOS ESCRITOS POR SU PADRE, SOBRE EL “pan” ¡! –lo que resulta otra mentirota de este chatito que debiera tener la nariz más larga que Pinocho, y más con inverosímiles declaraciones demagógicas respecto a un padre que despreció frente a su propio partido y cuando él mismo se proclama “el hijo desobediente.., ¡ya parece queva a leer esa propaganda derechista!!, si no la necesita porque la padece como por ósmosis o por genética —y las Cristiadas,descritas someramente por el galo Meyer, lo que sí parece ser cierto porque de la guerra cristera sacó ese odio acervo en contra de jóvenes sin fe y herejes por naturaleza
  <los cuales van ganando la madre de todas las batallas> que ya parece que van a ir a la Iglesia, si no tienen nada en qué creer: ni en políticos, ni en ideologías. Ni en principios éticos, ni morales, ni tradiciones ni valores culturales ni pueden creer en NADIE que se los haya inculcado, productos de parejas separadas, de padres perrunos que se meten con cualquier mujer que se les entregue, se pegan siete minutos frustrantes y se van asqueados sin remordimiento alguno, en fin, vástagos del libertinaje, del resentimiento, del odio al sistema que siempre los ha ignorado y abandonado y que ni estando locos van acercarse a sacerdotes pedófilos, mujeriegos, pederastas, ladrones, cínicos y sinvergüenzas, de los que está llena la Iglesia del “Cristo Rey”….!!!!

Y, además de la ignorancia de los politicastros –que poco les falta para ser analfabetas, pero, eso si, son merolicos, de verborrea atrevida y de argumentos al estilo de los demagogos de Platón, además de esa falta de conocimientos sistematizados y académicos,  casta de liderzuelos que sienten un profundo desprecio por la verdadera intelectualidad, los académicos universitarios de gabinete y laboratorio y de artistas auténticos y, naturalmente, por su obra. Sus paradigmas son figuras de una mafia que se ponen el membrete de pensadores, con ironía pueril, con sarcasmo canallesco y leperadas y retruécanos vulgares que llaman albures”

Y mucho tiene que ver con la falta de experiencia. No más hay que ver la edad de los prohombres nacionales que lw hicieron bien a México: sus estudios, sus luchas al frente de los ejércitos, sus estudios académicos, en colegios con tradiciones de eruditos, escolástica y clarísima inteligencia. Y, luego, compararlos con estos escuitles audaces, de argumentos sofísticos. Impreparados porque les faltó educación en el hogar, en las capas sociales, enlas escuelas donde maestros aún más zafiosy carentes de cultura les dieron  gato por liebre y que escalan posiciones por medio de cursitos en instituciones educativas ajenas a nuestra Historia, problemas sociológicos y étnicos y con un lenguaje dizque de técnicos, jeringonzas que fluyen interminablemente al estilo, ya dije, de merolicos que sueltan argumentos pueriles que abruman a quienes cometen la imprudencia de escuchar sus barbaridades. ¿Qué cultura que serio background, currícula, pueden tener estos líderes que tranzan, falsean hechos, compiten para imponer puntos de vista endebles que saben que no se sostienen con paradigmas científicos, contrastados, emergentes de contradicciones contra contradicciones, surgidas de hipótesis probadas y comprobadas, salidas de una dialéctica  pura, dura.

Por eso, del modo que los talentos se van a otras naciones y resulta incuestionable la fuga de los mejores escolares, así se van las colecciones de libros que debieran importar a todos los mexicanos porque son sus fuentes, apotegmas y bases de la historia nacional.

Y. en última instancia, hay más garantía de que se conservará su integridad en bibliotecas excelentes, como la Británica, la Complutense, la Parisina, la Dresden, Lepzig, Nueva York, California, etc. Que en un lugar donde se mete3n en cajas, y se arrinconan en un  cuarto húmedo y oscuro para que se pudran y sean pasto de roedores, polillas y toda clase de enfermedades químicas.

domingo, 25 de marzo de 2012

MÁS DE INCUNABLES MEXICANOS vendidos al extranjero

Entre las Bibliotecas de lujo que contenían más impresos del siglo XVI debe mencionarse la muy cara de José María Andrade quien fue distinguido librero y bibliófilo. No más tenía 4384 volúmenes, pero muy selectos. Fue vendida por List y Francke en Leipzig. Según se ve en los catálogos, comenzó a rematarse el 18 de enero y continuó los días siguientes, en 1869.

Contenía nada menos que una docena de incunnabila. La Biblioteca del Museo Británico compró siete ejemplares del S. XVI: Entre los más importantes menciono la Doctrina Breve Muy Provechosa de Fran Juan de Zumárraga.Fue impresa en 1543, El precio que se pagó fue de aproximadamente 600 dólares americanos. El Tripartito del Christianísimo y Consolatorio Doctor Juan Gerso, impreso en 1544. Su precio fue de casi 200 dólares americanos. Este ejemplar muestra "la manera en que se han de hazer las procesiones , compuesto por Dionisio Richel, impreso en 1544. Lo interesante de este impreso es que contiene un exlibris del Emperador Maximiliano. Fue vendido en 260 dólares y posteriormente lo adquirió Rosenbach en 725 Dlls.
Otra joya bibliográfica, un muy raro ejemplar: Provisiones, cedulas, Instrucciones de su Magestad: Ordenanzas de difuntos y Audiencia para la buena expedición de los negocios, y administraciíon de Justicia y governqación de esta Nueva España: y para el buen tratamiento y conservación de los Yndios desde el año de 1525 hasta este presente de 63. En Méjico, en Casa de Pedro Ocharte MDCLXIII, obra conocida generalmente por "El Cedulario de Puga", ejemplar también con exlibris de Maximiliano y tres folios manuscritos, vendido en 35 dólares (al menos que haya un error de imprenta y se haya omitido un 0 final= 350 dlls). De cualquier modo, en 1949, el librero de Nueva York, Krauss, ofreció un ejemplar en 2,800 dólares. Por otra parte. el librero mexicano, Manuel Porrúa, pidió por otro 4,000 dólares, en 1948.
El Arte de la Lengua Mexicana y Castellana Compuesto por el Muy Reverendo Padre Fray Alonso  de Molina,Impreso por Pedro Ocharte en 1571,  fue vendido en cerca de 72 dólares. En 1948, Manuel Porrúa lo vende en 3,500 dólares, y según referencia de Palau, la Librería Porrúa Hermanos ofreció otro ejemplar con el Vocabulario de Molina, del mismo año de 1571, en 15,000 pesos.

La Biblioteca Nacional guarda un ejemplar que fue adquirido  en 250 pesos. Lo adquirió de la antigua Librería Robredo.


Los señores Puttick and Simpson hicieron una célebre subasta en Londres, en 1880. Del 7 al 12 de julio se subastaron obras de inmensa importancia para la Bibliografía Mexicana.
En efecto, se vendieron 934 obras que habían pertenecido al historiador y político mexicano José Fernando Ramírez. No sólo eso, sino que, aparte, se subastaron ¡59 incunables mexicanos!


En mi siguiente blog le cuento de qué Biblioteca Mexicana se trataba. Pero, lo que nos debe quedar claro es que nunca, never, jamais, --por más que clame demagógicamente el inmensamente ignorante, at least en cuestiones bibliográficas, el audaz Felipillo, quien pretende engañar a todo el mundo con mercadotecnia al estilo stanford, simple y barata*-- EN NINGÚN TIEMPO el Estado mexicano ha estado interesado en preservar, adquirir, resguardar el TESORO BIBLIOGRÁFICO NACIONAL.  Y en lo que a  los particulares respecta, igualmente, con todo respeto, tampoco: como me dijeron en Ottawa: "Te van a querer dar lentejas por tu herencia, ni más ni menos que como en el episodio bíblico." Sé que no es tanto--tan poquito--, como presumen los canadienses...

=*Para ejemplo, un botoncito:a principios del año pasado, Calderón anunció con pompa, platillos estridentes, boato y puras mentiras que compraría "¡¡DOS DECENAS!!" DE IMPORTANTES bibliotecas y terminó adquiriendo la de monitos, de Monsiváis, la siniestramente incinerada de Castro Leal y la de libros de bolsillo, baratos, de poesía y literatura europea en idiomas nativos de Alí Chamacero, García Terrés y párele de contar... ¿Qué debe adquirir una biblioteca nacional?**, ni idea tienen, pues por mera corrupción suelen hacer arreglos con sus cuates, los herederos,(y casi todos de l organismo donde medró la señora Consuelo Sáizar, FCE. Funcionarios que reciben regalos, quassi exigiendo prebendas,"mordidas". Am. Provecho o dinero obtenido de un particular por un funcionario o empleado, con abuso de las atribuciones de su cargo.Es el fruto de cohechos o sobornos, de los que tenemos la triste experiencia de haber padecido por funcionarios de CONACULTA.

** Al entender de JORGE DENEGRE VAUGHT PEÑA, las instituciones bibliotecarias y hemerográficas de la Nación tienen la obligación de conseguir los tesoros bibliográficos a un precio justo--pagando lo correcto a descendientes de un bibliófilo que consagró su vida a adquirir los libros que debían proteger, cuidar y resguardar los gobiernos-- y que, en verdad, implica devolver recursos que debían ingresar a la economía familiar, pero que se emplearon en esa tarea patriótica del coleccionista. EmPero, la ignorancia es tan crasa que por ningún motivo invierten los dineros de los mexicanos en "libracos" que se deben comer las ratas antes que ser celosamente colocados en estanterías ad hoc porque allí está el pasado, la historia del pueblo mexicano.Prefieren construir monumentos elefantiásicos, ostentosos y carentes de sentido artístico o cultural, tal como el del bicentenario, columna kitsh que da grima!!! No sé si la tristeza es por el bodrio fálico, por el consumo insensato de energía eléctrica, que dizque se propone evitar Calderas, o por el hecho de que los corruptos funcionarios, constructores y encargados de la nefasta obra se despacharon millones de las arcas de los mexicanos.

sábado, 17 de marzo de 2012

¿POR QUÉ SON CAROS LOS LIBROS ANTIGUOS?


Casi siempre ocurre que un libro resulta caro  por la falta de conocimientos del poseedor o del criterio muy singular de los particulares. Hay algunos libreros que asignan precios  a las obrs tan escandalosamente altos que no puede encontrarse otra justificación, muy común, que casualmente no tiene idea de cuál será su precio internacional.
 
No permite lo limitado de este espacio hacer más consideraciones o comentarios vastos sobre los conceptos apuntados, por lo que entramos de lleno en el tema propuesto que consiste en llevar a nuestros lectores ideas generales sobre impresos mexicanos raros y muy costosos.
 Como los hemos de agrupar por época o materias, según los juzguemos conveniente,  iniciamos esta serie de “blogs” a partir del siglo XVI. A los impresos de este período, quizás indebidamente, se les llama  incunables mexicanos y abarcan desde la fecha histórica de 1939 hasta el año de 1600.
 
A fines de 1539, Juan Pablos, a nombre de Juan Cromberger , impresor de Sevilla, imprimió en México Breve y más comprendiosa Doctrina Christiana en lengua Mexicana y Castellana, por mandato del Obispo Don Fray Juan de Zumárraga.
 
Por cierto, estudios recientes han descubierto que el lugar donde se estableció la Primera Imprenta de América, es el que lleva el número 6 de la hoy calle de Argentina, en el Centro Histórico de la Ciudad de México. Pues bien, en tal lugar, fundó don Jorge Denegre Vaught Peña en el año de 1940, la famosa Librería Tagore. 
 En el homenaje que le rindió CONACULTA en 1982, en el Palacio Nacional, se mencionó honoríficamente ese hecho fortuito e histórico.
 
Queda en pie para la historia de la Imprenta en México la incógnita de si se imprimió o no antes Escala Espiritual para Subir al Cielo de San Juan Clímaco traducida por fray Juan de Estrada o de la Magdalena, obra a la que hace referencia el serio cronista dominico fray Agustín Dávila Padilla en su Historia de la Fundación y Discurso de la Provincia de México 
(publicada por el autor de ALGUNAS de estas disquisiciones, don JORGE DENEGRE VAUGHT PEÑA, en su Editorial Academia Lieraria.)

Bibliógrafos de la talla de Joaquín García Icazbalceta, Toribio Medina, Agustín Millares Carlo, Enrique R. Wagner y Emilio Valtin, entre otros, han consagrado magníficos estudios a nuestros impresos del siglo XVI, 
que, por cierto, no llegan a 200 conocidos.
Todos los libros mexicanos del siglo XVI son sumamente costosos, y salvo algunas excepciones, como el Vocabulario en Lengua Mexicana y  Castellana de Fray Alonso de Molina, impreso en 1571, por Antonio Espinosa, 
 
el Reverendi Patria fratis  Bartholemei a Ledesma de Septem Novae Legis, impreso en 1566, también por Espinosa, y las dos partes de las Adevertencias para los Confesores de los Naturales, compuesta por el padre Juan Baptista e impresos por M. Ocharte en 1600, que suelen aparecer con alguna frecuencia, todos los demás son excesivamente raros y, por consecuencia, caros. 

 
Continuaré con la fuga de los libros más raros, al venderse las bibliotecas de Andrade, José Fernando Ramírez, José María de Ageda y Sánchez, Carlos Linga y Fidel Carrancedo, entre otros muchos acervos distinguidos.